Solurban
Edificación
Comercial, cultural
Diseño de estructuras
Gran Teatro Príncipe Pío
En 1993 partió el último tren desde la estación del Norte de Madrid. Su edificio de cabecera se remonta a un proyecto de 1861, de los ingenieros franceses Biarez, Grasset y Ouliac, que se terminó de construir a comienzos del siglo XX. Durante la Guerra Civil sufrió graves daños debido a la proximidad del frente de batalla. Luego estuvo operativo hasta el año 1976, entrando entonces en un abandono total, a excepción de la parte convertida en centro comercial. Esto ocasionó un deterioro paulatino.
Hasta que la sociedad formada por el productor teatral Luis Álvarez, Santiago Segura y José Mota encargaron un proyecto de rehabilitación a Eos Arquitectos para convertirlo en un edificio de uso terciario. Solurban, por su parte, se encargó de las obras en la estructura y Calter del rediseño de la misma.
Tras llevar a cabo un estudio en profundidad del proyecto original, se resolvió la necesidad de realizar una nueva estructura paralela a la existente en la mayoría de la superficie, junto con su cimentación. El edificio está catalogado como Monumento; por lo que además de preservar elementos clásicos como ascensores, taquillas, cubierta con entramado de hierro, balaustradas o cornisas, había que elevar y manipular piezas estructurales de gran tamaño a gran altura con el impacto mínimo posible. Por otro lado, es colindante al paso de líneas subterráneas de tren y a oficinas de Adif donde no se podía interrumpir la actividad. Todas estas variables iban aumentando la magnitud del desafío.
Finalmente, el edificio se reinauguró en 2020 como Gran Teatro Príncipe Pío. El espacio central se había convertido en un teatro con 1200 butacas. El sótano está llamado a ser una sala de fiestas y la torre de poniente un restaurante con vistas espectaculares.
La intervención obtuvo el Premio Sika 2018 a la Mejor Obra.